Amartya Sen, la idea de la justicia

Hoy voy a compartirles algunas de las ideas del filósofo y economista Amartya Sen, ganador en 1998 del codiciado Premio Nobel de Economía, por sus investigaciones sobre el bienestar y la pobreza; investigaciones que luego sentarían las bases para la medición de la pobreza en todo el mundo. Me limitaré sólo a lo escrito por Sen en La idea de la justicia. El libro pueden consultarlo al final del post. Saludos

Justicia práctica

Amartya Sen dejó por escrito que para él es más importante la superación de las injusticias actuales, en el marco del capitalismo, que la búsqueda de una justicia perfecta o trascendental. Porque las suyas – como él cuenta – son preocupaciones más bien prácticas, vinculadas a la realización y la promoción de situaciones considerablemente más justas, alejadas en buena medida de un razonamiento teórico como el de Rawls, al que le encuentra varios fallos.

El primero de todos tiene que ver con la elección unánime de dos principios de justicia en la posición original. Que ahí se tome a la libertad por encima por de la igualdad le parece arbitrario. A su modo de ver, si se tratara de una situación real, lo más probable es que el consenso vendría a ser una imposición, en lugar de un acuerdo voluntario, porque entre los muchos principios de justicia que pueden existir, siempre habrá diferencias.

Para ilustrar lo anterior, Sen cuenta la historia de tres niños que discuten acerca de cuál de ellos debe tener una flauta: el que la fabricó, el que sabe tocarla, o el que es tan pobre que de recibirla finalmente tendría algo con qué jugar. Como lo muestra esta historia, es difícil establecer un único criterio para la distribución, ya sea que se trate de respetar el derecho a los frutos del trabajo propio, de consentir el merecimiento de un bien por una capacidad, o de otorgar un recurso para su uso efectivo porque alguien lo considera una necesidad.

Un segundo problema que encuentra Sen a la teoría de la justicia de Rawls tiene que ver con el método, que limita la búsqueda de principios de justicia a las consideraciones de un grupo hipotético y cerrado. Si a ello le sumamos la falta de incentivos para respetar lo acordado, y la posibilidad que un mismo conjunto de reglas pueda generar ordenamientos tan distintos entre sí, tiene mucho más sentido preguntarse mejor cómo evaluar la justicia en el mundo en que vivimos, en vez de pensar en ella dentro de la hipótesis de Rawls, porque aunque la sociedad y sus instituciones nunca serán del todo justas, es imposible ignorar que en nuestro entorno hay injusticias que pueden remediarse.

Capacidades, oportunidades y elecciones

Preguntarse entonces por la sociedad justa no es un buen punto de partida para una teoría de la justicia. De acuerdo con Sen, las teorías sobre cómo elegir entre alternativas dadas (elección social) suponen un marco de razonamiento más útil, pues tienen la ventaja de proporcionarnos un enfoque comparativo, en donde a todos nos es posible evaluar y discernir entre posibles soluciones que no tienen por qué ser definitivas, pero que pueden discutirse públicamente apelando a múltiples razonamientos, tales como el interés público o la obligación moral que despierta la empatía.

Para resolver estas injusticias Sen opina que se debe tomar en cuenta algo posterior a la propiedad, pero anterior a la utilidad o al usufructo de un recurso: la capacidad de cada sujeto para transformar un recurso en “una opción de vida” (un producto, un bien de consumo, un medio para satisfacer una necesidad, etc.). Su perspectiva basada en capacidades guarda estrecha relación con la noción del desarrollo humano, y por añadidura con la idea del desarrollo económico como vehículo para la eliminación de todo aquello que merma nuestras capacidades de manera sistemática, como el hambre o la enfermedad.

Por último Sen critica a las teorías sobre la justicia que como sucede con las de Rawls o Dworkin, se concentran principalmente en la distribución de bienes o recursos básicos, desdeñando el fomento de las capacidades humanas. A su modo de ver, muchas de estas teorías se encuentran imbuidas de una racionalidad instrumental, y su mayor problema es que ignoran las diferencias interpersonales. En opinión de Sen, proporcionar iguales recursos a personas distintas no significa empoderarlas con igualdad, pues esto no contribuye a potenciar igualmente sus capacidades. Lo justo sería prevenir todas esos males que limitan sus capacidades, tales como la pobreza o la falta de educación, la falta de servicios médicos o la prevención de desastres naturales.

_________________________________________________________________

* Amartya Sen, “Suprimir las injusticias en todas partes del mundo“. Entrevista con Martin Legros

Sen, Amartya. La idea de la justicia. Taurus, México, 2010.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: